Un saxofonista de perfil mientras toca, con el sombrero calado y el fondo resuelto con trazos claros: un motivo que pide atención a los matices de la piel y a los reflejos dorados del instrumento. El punto de cruz se borda sobre tela de trama uniforme, normalmente contando dos hilos por cada cruz, y el gráfico incluye además algunos medios puntos y puntos largos para los detalles más finos.
El kit trae todo el material para bordar; solo hay que añadir un bastidor y unas tijeras pequeñas. El formato vertical queda bien enmarcado con paspartú, que no va incluido, para el salón o una habitación dedicada a la música.