Una de las escenas de Marjolein Bastin: la ratoncita del vestido amarillo avanza escondida tras un ramo de flores del campo, seguida por la pequeña, que lleva una mariquita de la mano. El bordado se trabaja contando los puntos sobre tela de trama regular, normalmente con dos hebras de mouliné para el punto de cruz y una para los nudos franceses y los puntos largos de bigotes, tallos y detalles.
El kit reúne todo lo necesario para bordar; el bastidor, las tijeras y el marco no están incluidos. La evenweave es más fina que la Aida y difumina con suavidad los tonos de las flores, así que conviene trabajar con buena luz. Terminado, queda como un cuadrito para un dormitorio o la cocina.