Una escena invernal tranquila: el petirrojo en la rama de serbal, las bayas rojas que destacan sobre la nieve y la cancela de madera que da paso a los campos. El bordado se trabaja contando los hilos sobre tela de trama regular, normalmente sobre dos hilos, con algún medio punto y puntos lanzados para las ramitas más finas.
El kit reúne todo el material para bordar, hilos incluidos; aparte hay que tener un bastidor, unas tijeras pequeñas y, al terminar, el marco, que no está incluido. Los veintiséis colores y las amplias zonas muy claras de cielo y nieve piden una lectura atenta del gráfico: un proyecto para quien ya ha bordado algún cuadro a punto de cruz.