Un retrato cercano de un ciervo, con el pelaje pardo resuelto en muchos matices y el follaje verde como fondo. Es una labor de buen tamaño, que pide constancia y algo de práctica con los gráficos de colores próximos entre sí. La tela de hilos contados de 27 ct se borda normalmente sobre dos hilos, para que las cruces queden bien definidas incluso en los degradados del hocico y de las cuernas.
El kit reúne todo lo necesario para bordar, hilos DMC incluidos; el marco de la foto no está incluido. Para trabajar con comodidad vienen bien un bastidor amplio y buena luz. Terminado, el bordado luce especialmente bien enmarcado con paspartú, en el salón, el despacho o una casa de campo.