El martín pescador aparece en pleno vuelo, con las alas abiertas que muestran los tonos turquesa y herrumbre de su plumaje. El efecto de las plumas nace de la amplia gama de colores y de las puntadas complementarias: el medio punto y el punto largo aligeran las alas, y los nudos franceses marcan los detalles más pequeños.
Es un proyecto para quien ya domina el punto contado y no se asusta ante un bordado grande con muchos cambios de hilo; tener los colores ya ordenados en el organizador ahorra bastante trabajo. Además hacen falta un bastidor y unas tijeras pequeñas, y el marco no está incluido. Al terminarlo, conviene montarlo sobre cartón y enmarcarlo de forma sencilla.