Un paisaje de invierno dentro de un corazón: la casita con la puerta roja, los abetos, las palomas en vuelo y las letras bordadas en hilo metalizado dorado que iluminan toda la escena. Se trabaja a punto de cruz entero sobre la Aida azul, con algún contorno a pespunte y un único nudo francés, así que es un proyecto asequible aunque tengas poca experiencia.
Los hilos llegan ya repartidos en el organizador, listos para usar. Hacen falta además un bastidor y unas tijeras pequeñas, y el marco no está incluido: una vez terminado, el bordado queda bien enmarcado como cuadro navideño para sacarlo cada invierno.