Una torre de perros graciosos subidos unos encima de otros, dibujada por Margaret Sherry: hocicos sonrientes, colas en movimiento y pelajes matizados en beige, gris y marrón. El formato estrecho y alto queda bien en un marco vertical, en un pasillo o junto a la cama del perro.
Se borda a punto de cruz contado sobre la Aida blanca, siguiendo el esquema; el pespunte perfila las siluetas y los nudos franceses rematan ojos y narices. No es un proyecto difícil, aunque los numerosos matices exigen atención al leer los símbolos. El marco no está incluido; un bastidor ayuda a trabajar cómodamente.