Un bordado pequeño para convertir en tarjeta: el motivo se trabaja a punto de cruz sobre la Aida azul hielo, se perfila con pespunte y se remata con dos puntos de nudo para los ojos. Una vez terminado, el bordado se monta en la tarjeta de color crema que viene incluida y se fija por detrás con un poco de pegamento o cinta de doble cara.
Los textos alternativos del gráfico permiten elegir la ocasión: un agradecimiento, el Día de la Madre, un mensaje cariñoso o una nota de condolencia. Es un proyecto rápido, apto también si llevas poco tiempo bordando; conviene tener tijeras de bordar y, si quieres, un bastidor pequeño.