Una escena de trazo ligero, muy propia de los dibujos de Anita Jeram: un gato blanco y naranja sostiene un gran paraguas rosa mientras su pequeño compañero, con sombrero y botas, camina entre piedrecitas y flores silvestres. Las amplias zonas de tela sin bordar dan aire al conjunto y destacan el texto bordado en la parte inferior.
Se borda a punto de cruz contado, con algún pespunte para los contornos y dos nudos franceses para los detalles; los hilos llegan ya separados por colores en el organizador, así que puedes empezar enseguida. Solo necesitas unas tijeras y, si te gusta trabajar con la tela tensa, un bastidor. El marco no está incluido: el bordado terminado queda bien en un cuadrito cuadrado.