Una bruja con sombrero puntiagudo vuela en su escoba junto a un gato negro: un motivo de Halloween pensado para quien da sus primeras puntadas. Todo se borda con cruces enteras siguiendo el diagrama en color, y las instrucciones enlazan a vídeos cortos que muestran cómo empezar el hilo, contar los cuadros y rematar por el revés.
Los hilos vienen ya separados por color, así no se pierde tiempo buscando la madeja correcta. La aguja metálica tiene la punta afilada: los más jóvenes necesitan la supervisión de un adulto. Un bastidor pequeño y unas tijeras de bordar facilitan el trabajo; al terminar, el bordado se puede enmarcar (el marco no se incluye) y colgar cada octubre.