Un día de campo contado con dos perros, el maletero abierto de un viejo todoterreno y todo lo necesario para el picnic. El paisaje del fondo ya viene estampado en color sobre la tela: se bordan las figuras siguiendo el esquema contado, con punto de cruz para las zonas de color, pespunte para los contornos y nudos franceses para los detalles. Los hilos llegan ya ordenados por color en un organizador de cartón, así se empieza enseguida.
El formato es amplio, pero el bordado resulta sencillo de seguir y va bien a quien ya ha hecho algún proyecto. Hace falta además un bastidor y unas tijeras pequeñas; el marco de la foto no está incluido.