Una escena de tarde de verano: dos ratoncitos brindan sobre la manta de cuadros, entre pastelitos, una cesta de flores del campo y los banderines colgados de las ramas. El paisaje del prado ya viene estampado en color sobre la tela, así que solo se bordan los protagonistas y los detalles, y el trabajo avanza rápido.
Además del punto de cruz se usan el pespunte para los contornos y los nuditos franceses y los puntos de margarita para las florecillas: todo se explica en las instrucciones que acompañan al esquema. Los hilos llegan ya ordenados por color en el organizador, así que no necesitas nada más para empezar, salvo un bastidor si prefieres bordar con la tela tensa. El marco no está incluido.