Un muestrario con humor dedicado al gin: nueve viñetas, cada una con su pequeño motivo y su texto, que se leen como una colección de juegos de palabras para bordar. Es una labor de buen tamaño, indicada para quien ya tiene algo de práctica con el punto de cruz contado y disfruta avanzando por varios motivos dentro del mismo gráfico.
Además del punto de cruz se usan el pespunte para los contornos y las letras y los nudos franceses para los detalles, explicados en las instrucciones. El marco no está incluido: conviene tener también un bastidor y unas tijeritas de bordar. Acabado, queda bien enmarcado en la cocina o en un rincón de bar, y es un regalo divertido para quien le gusta el gin tonic.