Cuatro lirios se alinean en una composición alargada: el amarillo, el morado intenso, el azul y el lila claro destacan sobre el fondo crema de la tela, mientras las hojas verdes dan estructura al conjunto. Las flores se bordan a punto de cruz entero siguiendo un esquema contado, y el pespunte se añade al final para perfilar los pétalos y marcar los detalles.
Los hilos llegan ya clasificados en el organizador, así que no hay que buscar números antes de empezar. Un bastidor y unas tijeras pequeñas hacen el trabajo más cómodo; el marco no está incluido y conviene elegirlo con la labor terminada, teniendo en cuenta el formato apaisado del dibujo.