Un cascanueces de colores vivos ocupa el centro de una corona de acebo y hiedra, entre bayas rojas, copos de nieve, bastones de caramelo y bolas colgantes. El dibujo viene ya estampado a todo color sobre el tejido: no hay que contar puntos, basta con seguir las líneas y bordar las puntadas que indica el diagrama, del punto de tallo al punto plano y los nudos franceses, explicados paso a paso.
Es un proyecto apropiado para quien quiere probar el bordado libre, las cuentas y las lentejuelas en una labor de tamaño reducido. El bastidor no está incluido: necesitas uno de 9 pulgadas, en el que el bordado terminado puede quedarse para colgarlo como adorno navideño.