Un ciervo que mira de frente y cinco petirrojos posados en su cornamenta: una escena invernal de tonos cálidos, tomada de las acuarelas de Hannah Dale para Wrendale Designs. El fondo de la tela ya viene estampado con un ligero moteado, así que solo hay que bordar las figuras y el trabajo avanza rápido.
Al punto de cruz se suman el pespunte de los contornos y algunos nudos franceses, por lo que conviene tener ya algo de práctica. El marco no está incluido: tenlo previsto, junto con un bastidor y unas tijeras pequeñas. Una vez enmarcado, el bordado se convierte en un cuadro para colgar en Navidad o durante todo el año.