Una casa abierta como una casa de muñecas: en cada habitación alguien cose, teje, pinta o prepara dulces, entre estanterías llenas de ovillos, telas y botes. Es un diseño lleno de pequeñas escenas para mirar de cerca, con muchos cambios de color, así que resulta más cómodo si ya tienes práctica con el punto de cruz contado.
El pespunte perfila los contornos y los nudos franceses rematan los detalles; la cenefa de números sirve para añadir una fecha. Necesitarás además un bastidor y unas tijeras pequeñas, y el marco no está incluido: el bordado terminado luce muy bien enmarcado como cuadro.