Un ave de plumaje turquesa y ocre entre bayas y cápsulas de semillas, para bordar a medio punto sobre un cañamazo ya estampado en color: se sigue el dibujo bajo la aguja, sin contar puntos, y los detalles finales se perfilan a pespunte con el hilo mouliné. La lana Appletons cubre bien el cañamazo de 10 ct y la labor avanza rápido.
El bordado terminado está pensado como parte delantera de un cojín: la tela del reverso, el relleno y los materiales de acabado no están incluidos y hay que comprarlos aparte, o bien encargar el montaje a un tapicero. El panel también queda bien enmarcado; el marco de la foto no se incluye.