El perro más listo del cine de animación, con esa mirada de cachorro, se convierte en un bordado a punto de cruz para colgar en casa o regalar a quien adora a los perros. Se borda contando los puntos, pero el dibujo va estampado en color sobre la tela: una referencia muy útil para situar los motivos sin perder el sitio.
Además del punto de cruz completo hay algunos puntos fraccionados, los contornos a pespunte y un nudo francés para el ojo, todo explicado en las instrucciones. Solo hace falta añadir un bastidor y unas tijeras pequeñas; el marco no está incluido. Terminado, se puede enmarcar o montar en un cojín.