Un rincón de prado en verano con mariposas azules, campanillas y pequeñas flores amarillas, bordado a punto de cruz contado sobre un fondo verde salvia claro que deja respirar el dibujo. Junto a la cruz se usan algunos puntos de margarita para los pétalos y el pespunte para los contornos, mientras que las cuentas dan luz al centro de las flores: técnicas sencillas, aunque los muchos matices y los detalles pequeños piden calma.
El kit trae todo lo necesario para bordar; el marco no está incluido, tampoco el bastidor ni las tijeras. Terminado, el cuadrado queda bien enmarcado o montado en un cojín.