Una escena de bosque en dos planos: arriba los zorros se mueven entre los troncos iluminados por la luna; abajo duermen acurrucados en su madriguera. El dibujo se borda a punto de cruz sobre Aida blanca, con pespunte para las ramas, los detalles y las letras del título. Es una labor de buen tamaño, para avanzar con calma, pensada para quien ya tiene algo de práctica con los esquemas contados.
En la caja está todo lo necesario para bordar, aunque el bastidor, las tijeras y el marco no se incluyen. El formato vertical queda bien en un marco sencillo de madera oscura, a tono con los colores del bosque.