Una casa de campo inglesa bajo la nieve, con la corona en la puerta y las ocas subiendo por el camino: una escena navideña de dibujo minucioso, en la que los ladrillos, los setos y los cristales de las ventanas se van construyendo punto a punto. El bordado se trabaja contando los cuadros de la tela según el esquema en color; el pespunte perfila los contornos, mientras las cuentas y el hilo metálico dan brillo a la nieve y a los adornos.
Es un proyecto indicado para quien ya tiene algo de práctica con el punto de cruz. Necesitarás también un bastidor y unas tijeras pequeñas, y el marco no está incluido: una vez terminado, el bordado se puede enmarcar o montar en un cojín.