La tela Aida es una buena opción para quien empieza con el punto de cruz: el tejido agrupa los hilos en cuadros con agujeros bien marcados, de modo que cada punto tiene su sitio y no hace falta bordar sobre dos hilos como en las telas de trama uniforme. Sirve para cuadros, dechados, marcapáginas, adornos de Navidad, baberos, bolsas y frentes de cojín.
Con el mouliné se bordan normalmente dos hebras para el punto de cruz y una para el pespunte; tres hebras cubren más. Una aguja de punta roma n.º 24 pasa por los agujeros sin deformarlos. Remata los bordes del corte antes de empezar, porque el algodón se deshilacha con facilidad.