El color es solo el comienzo.
Hay hilos que llaman la atención por un matiz particular, por un toque suave como una nube, o por una textura nunca antes tocada… ¡Y luego hay hilos que, apenas posas la mirada sobre ellos, ya te hacen imaginar en tu mente y en tu corazón una nueva creación de punto o ganchillo!
Esto es precisamente lo que nos conquistó de Lana Grossa, una marca alemana, aunque con nombre italiano, porque su producción está estrechamente ligada a las hilanderías más importantes del sector lanero en Italia, con materias primas que provienen también de Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica, por mencionar solo algunos. Y precisamente en esta 'gran amplitud' reside el punto fuerte de esta marca y de sus hilos, que nacen de la combinación de investigación sobre materiales, color y manufactura, con especial atención a la calidad, la innovación y la construcción de los hilos.